
La cara refleja emociones y pensamientos sin palabras. Con una mirada, se transmite alegría, tristeza, amor o sorpresa, capturando la esencia del momento. En mis fotografías, busco la naturalidad y que cada imagen hable, mostrando autenticidad en las expresiones. Esa conexión genuina permite al espectador sentir lo vivido, haciendo de la mirada el protagonista de la historia visual.